Una partida de Ajedrez-Stefan Zweig
“¿Por qué no? C’est son métier. Si sufriera dolor de muelas
y hubiese casualmente un dentista, tampoco pretendería que me arrancase la
muela a título gratuito. Al hombre le asiste toda la razón del mundo cuando
fija esos precios; en todos los oficios, los más entendidos son a la vez los
mejores comerciantes. En cuanto a mí se refiere, cuanto más caro un negocio,
tanto mejor. Prefiero pagar lo que sea antes de admitir que un señor Czentovic
me conceda una merced y yo termine por tener que darle las gracias. Mirándolo
bien, ¿cuantas veces he perdido más de 250 dólares en una tarde en nuestro
club?, y eso sin jugar contra un campeón mundial. Para jugadores de “tercer
orden” no es vergonzoso quedar vencidos por un Czentovic.”
Comentarios
Publicar un comentario