Cadenas comerciales y movilidad sustentable

 

Tenemos la creencia muy arraigada de que la administración pública es la única y exclusiva responsable del buen funcionamiento de la sociedad; de que las calles estén limpias, de eliminar la corrupción, etc; sin embargo, todos los actores sociales somos responsables de la construcción social y sus consecuencias, y cuando digo todos me refiero también a las empresas y cadenas comerciales

Lo que a algunos parece ser la gran desventaja de la bicicleta para nosotros los ciclistas es una de sus virtudes, te permite observar más detenidamente el entorno, hacer las pausas necesarias o que deseemos. Una de esas observaciones, que he hecho, es la poca participación de las grandes cadenas comerciales, en la promoción de la movilidad sustentable, en particular del uso de la bicicleta. Es nulo el interés, por cubrir este rubro, del amplio espectro de iniciativas que podrían tomar para mejorar el entorno social del que tanto se benefician.

En los últimos años es innegable el avance que se ha hecho en construcción de ciclovías e instalación de bici-estacionamientos, al menos en CDMX así es; y la admisión de los ciclistas con sus vehículos en metro o metrobus permite hacer viajes intermodales y de esta manera usar la bicicleta no solo recreativamente, también como medio de transporte. De parte de los ciudadanos, ha crecido el número de ellos que han decido tomar la bici, y el riesgo que conlleva esto, y asi tener una ciudad más sustentable   y mejor ambiente. Pero, ¿Que pasa con la iniciativa privada? Concretamente con las cadenas comerciales que vez inundan más el paisaje urbano y que irónicamente se ufanan de estar “más cerca de ti”.

En mi recorrido hay una amplia muestra de sucursales de estas cadenas que se afanan por “acercarse a ti”, hay sucursales de farmacias, como San Pablo, Similares, Guadalajara; Bancos como BBVA, Banamex; panaderías como Esperanza, Lecaroz; alguna las encuentro hasta tres veces o mas,  la mayoría de ellas abren espacios para estacionar automóviles pero es insignificante el número de ellas que han abierto un espacio para que los ciclistas aseguren sus vehículos.

El caso de las panaderías es notable algunas se enorgullecen y reconocen el apoyo bicicletero que recibieron en el México del siglo pasado. La figura del panadero en bici, es icónica en el imaginario colectivo del mexicano; incluso panadería Esperanza tiene una bicicleta con la clásica canasta dentro de varias de las sucursales a las que he ido. Sin embargo, no le dan espacio a las bicis de sus clientes.

De todas estas sucursales que paso, solo tres tienen espacio donde podrías asegurar tu bici, y solo una de ellas fue hecho con esa intención, las otras dos son incidentales. Farmacia San Pablo en su sucursal de Muzquiz si tiene un bici-estacionamiento, que acomodaron en la “cabecera” del lugar para discapacitados, pero apenas es perceptible, yo no lo había notado hasta después de varias veces; en la sucursal Aragón, de la misma cadena de Farmacias hay unas jardineras que podrían rotular con una leyenda o algo que indicara que puedes encadenar tu bici ahí. Farmacias Similares de Muzquiz, también, que tienen unos “parachoques” que bien pueden usarse para dejar ahí tu bici en lo que entras a consulta a los laboratorios o simplemente a comprar algún medicamento y esos si se notan, solo les falta que haya un rotulo algo que indique que el sitio es bici-amigable, que puedes estacionar ahí tranquilamente tu bici.  Lo que pasa es que, no siempre, no falta el vigilante o encargado con un poco de autoridad que te quiera impedir hacerlo; solo faltaría eso que declaren su intención de apoyar a los ciclistas. Esto demuestra que este apoyo no tiene porqué ser oneroso para su actividad económica de hecho, creo que no se tendría que hacer una gran inversión, solo un poco de pintura, algo de herrería, ambos en algunos casos.

Pero, ¿En realidad beneficia a la sociedad usar la bicicleta? ¿Cuáles son los beneficios de promover su uso? Concretamente esos beneficios son disminuir atascamientos, promover el comercio y convivencia local, reducir la dependencia de los combustibles fósiles, disminuir también la emisión de gases que afecta a los automovilistas directamente, al restringirles el uso de sus poderosas y modernas maquinas un día a la semana. Entonces como podemos observar, los beneficios de usar la bicicleta se extienden a todos; en el uso del automóvil es exactamente al revés, el beneficio es exclusivo del usuario, los perjuicios se extienden a todos.

La bicicleta podría llegar a ser un gran complemento del uso del automóvil, en distancias de hasta nueve kilómetros, es muy eficiente, mi recorrido a mi lugar de trabajo es de 12 km (solo de ida) y aun así consigo llegar antes que el transporte público. y una gran alternativa de entre todas con las que ya dispone el ciudadano, metro, metrobús, trolebús, colectivos, taxis, y ahora ya hasta los vehículos que puedes alquilar por medio de alguna App.

Comentarios

  1. Gracias por darme este punto de vista y es un argumento que me hace reaccionar acerca de este tema y me interesa proponer y exigir que seamos y sean más respetuosos y nos hagan más espacios y más justicia las industrias privadas para que podamos consumirla siendo tratados de una manera digna.Gracias Master

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