El nuevo aeropuerto y la creación de vialidades
Dentro de todos los inconvenientes que trae consigo la
creación del Nuevo Aeropuerto hay que considerar la creación y rehabilitación
de varias vialidades que se esperan conecten a la CDMX con el NAICM y cuyo
costo se estima sea de 40 mil 741millones de pesos.
Además de las molestias pasajeras que sufrirá el ciudadano
promedio por los trabajos de construcción y rehabilitación se deben considerar
los males que serán permanentes en el tejido social y en la economía de la
ciudad.
Las primeras obras a realizar son la ampliación a 10
carriles de la autopista México-Texcoco y el viaducto elevado de la avenida
602. Se proyecta un segundo piso en Periférico Oriente a cargo del Gobierno de
la Ciudad y la continuación de Muyuguarda a Calzada Ignacio Zaragoza, concesionada
por el gobierno capitalino. También se proyecta una vialidad denominada Siervo
de la Nación dividida en dos tramos y la ampliación de un carril del Circuito
Exterior Mexiquense, así mismo, ampliar la Autopista Naucalpan-Ecatepec. Entre
otras obras, en total son 17 los proyectos que se tienen.
La mayoría de estos proyectos son vías “rápidas”, es decir
con pocas interrupciones y con pocos puntos de acceso; y entrecomillo rápidas
porque su rapidez es algo bastante relativo, baste para ello un solo ejemplo:
El viaducto Miguel Alemán, que la mayor parte del tiempo esta atestado de
vehículos y mejor no se hable de las horas pico.
Es decir, no es la primera experiencia que tenemos con
vialidades, supuestamente rápidas, o sea que ya hemos tenido bastante tiempo
para darnos cuenta de que su utilidad y eficacia para resolver el
congestionamiento vial es muy baja y su costo muy muy alto, y es un costo
permanente pues después hay que darle mantenimiento y ¿tienes una idea de
quien paga ese mantenimiento? Exactamente: EL CONTRIBUYENTE.
Las vías rápidas y autopistas urbanas, generan además de
gastos, aislamiento de barrios y colonias, lo cual desincentiva el comercio
local y el intercambio cultural y social, lo cual ayudaría a preservar la poca
cultura y valores sociales que aún nos quedan. Y por si esto fuese poco genera
aumento en la delincuencia, tan solo traigan a su mente la imagen de los
puentes vehiculares ¿Cómo son por abajo? Son lugares especialmente sombríos y
feos y bastante solitarios la mayoría.
También considérese, como un aspecto negativo más de las
autopistas urbanas, como el circuito mexiquense y la autopista Naucalpan-Ecatepec,
que acceder a ellas está limitado a quien tenga automóvil y pueda pagar el
acceso y para transporte de mercancías, es decir, no para transporte público,
no como un beneficio para que el automovilista llegue más rápido a sus centros
de trabajo, más bien como un servicio por el cual tendrás que pagar cada
vez que quieras usarlo.
Es por todo lo anterior que muchas ciudades han abandonado o
desmantelado sus autopistas urbanas, tal es el caso de Oregón, California,
Wisconsin, Seúl y Bogotá. Lo cual se menciona a detalle en un documento emitido
por el ITDP (Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo, México),
en el cual se presentan alternativas a la construcción nuevas autopistas
urbanas, entre otras cosas interesante. (1)
Nosotros que apenas estamos en la disyuntiva de crear y/o ampliar las vías rápidas, es más que oportuno el debate sobre estos temas y evitar que se conviertan en decisiones unilaterales tomadas por un grupo de personas que serán los verdaderos y únicos beneficiarios de esta gran inversión social.
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